Comprar zapatos y ropa son tareas que no se pueden tomar a la ligera. Lo que vestimos nos representa. Es una extensión de tu personalidad.
TALLA ADECUADA
La obsesión por la talla, a veces puede llegar a los zapatos. Conozco mujeres que se niegan a comprar un número más alto. Pareciera avergonzarles tener el pie “grande”.
La cosa es que los fabricantes de los zapatos tienen otra cosa en mente. Aunque se siguen ciertos estándares, cada diseñador es distinto, al igual que las hormas. La talla 7 puede ser la que siempre usas, hasta que un buen día encuentras un calzado precioso que te va mejor si usas el número 8.
Por eso, siempre debes probarte las tallas. Pide el zapato, úsalo y no temas en pedir uno más grande o más pequeño. Debes estar cómoda.
Dicen que la única manera de saber si unos zapatos te quedan perfectos, es “caminarlos” en un piso sin alfombra. Solo así notarás si la suela no es resbaladiza, si te sientes cómoda y segura con ellos y si realmente son la talla adecuada.
Así evitarás ese problema común: llevarte de la zapatería unos zapatos “súper cómodos” que cuando los usas de verdad, se convierten en una tortura china en tus pies.
COMPLEMENTO DE TU LOOK
Con los zapatos ocurre igual que la ropa. A veces nos ponemos algo y creemos que nos queda bien porque nos sentimos a gusto, hasta que nos vemos frente al espejo y notamos que la blusa o el pantalón no nos hace justicia.
Pues bien, con los zapatos es igual. Te pueden calzar perfecto y no verse tan bien en tus pies. Cada pie es diferente: algunos carecen de puente, otros son finos, otros son más anchos… Es probable que se te desborde el pie o que te quede un espacio entre el talón y el zapato… también que se te salgan los dedos o el propio zapato con un par de pasos..Cuando notas que eso ocurre, es momento de olvidarte de ese calzado e ir por otros. Esos no eran para ti.
MOVIMIENTOS
¿Quieres dar el visto bueno definitivo a unos zapatos? Muévete. Mueve los pies, estira los dedos, siéntate, párate, camina, dale vuelta al tobillo… tómate tu tiempo hasta que notes que realmente vale la pena hacer la compra. Olvida eso de que los zapatos “se estiran”.
El toque final es pensar bien con qué usarás esos zapatos. Por ejemplo, si compras calzado que se usa con medias, lo mejor es que te los pruebes con ese elemento. Solo así sabrás a ciencia cierta si el zapato te sirve.
RECUERDA
En el caso de los tacones, que midan diez centímetros es señal de “perfección”. Mientras más delgados los tacones, más femeninos y coquetos, pero los tacones deben elegirse con otro parámetro: la forma de tu cuerpo.Un tacón exageradamente delgado puede hacerte ver más rellenita de lo que realmente eres, dada la postura que te da. Un tacón adecuado a tu complexión es señal de balance.
Los zapatos anchos son los preferidos para esos días que no quieres que ni te miren y también inadecuados para las mujeres bajitas. Te hacen ver aún más baja y no es lo que quieres.La punta del zapato guarda un secreto: si tu calzado termina en ella, hará que tus piernas luzcan más delgadas. Las mujeres que tienen el pie muy ancho, huyen de este tipo de calzado porque las lastiman. Para ellas, un zapato con punta ovalada puede servirles para el mismo propósito.

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